Si estás aquí es porque las agendas convencionales no terminan de adaptarse a ti. Y no es tu culpa. La realidad es que muchos de sus diseños no responden a tus necesidades reales: comienzan con entusiasmo, pero con el paso de los meses se van quedando en blanco.
Nosotras también hemos pasado por ahí. Probamos agendas de distintos formatos, tamaños, colores y estilos… y, una y otra vez, el resultado era el mismo: buenas intenciones que no lograban sostenerse en el tiempo.
Por eso decidimos crear este espacio. Un lugar para diseñar contigo una agenda verdaderamente personalizada, basada en la metodología Bullet Journal, que no solo te ayude a organizarte, sino que también acompañe tu vida espiritual, fomente la reflexión y fortalezca tu relación con Dios.
Ordenar tu vida también puede ser un camino de encuentro con Dios.
Un Bullet Journal bien diseñado no busca controlarlo todo, sino ayudarte a vivir con mayor conciencia, paz y sentido, integrando lo cotidiano con tu vida espiritual.
La vida espiritual tampoco lo es. No busques una agenda impecable, busca una agenda honesta. Habrá días desordenados, páginas incompletas y semanas caóticas. Eso no invalida el proceso. Dios trabaja también en la imperfección y en lo sencillo.
Así como llevas contigo lo importante, tu Bullet Journal debe acompañarte. La selección del tamaño del cuaderno tiene que ser fácil de llevar ya que te permitirá anotar no solo pendientes, sino inspiraciones, intenciones, agradecimientos y llamados interiores en el momento en que suceden.
El orden exterior ayuda al orden interior. Usa estructuras simples que no te distraigan de lo esencial. La claridad en tus páginas facilita el silencio, la reflexión y la escucha.
Dios te encuentra donde estás, no donde “deberías estar”. Tu Bullet Journal debe reflejar tu realidad actual: tus responsabilidades, tus límites y tus prioridades. Desde ahí se construye un camino auténtico de crecimiento espiritual.
La revisión transforma la rutina en aprendizaje. Reserva pequeños espacios para mirar tu día y tu mes con verdad:
¿Dónde sentí paz hoy?
¿Qué me inquietó?
¿Qué necesito cambiar o confiar a Dios?
Este hábito convierte la organización en discernimiento.
Tu Bullet Journal puede convertirse en un espacio de oración cotidiana.
Algunas ideas sencillas:
Intenciones diarias
Agradecimientos
Examen breve del día
Frases bíblicas o espirituales
Propósitos vividos desde la fe
No es añadir más, es ordenar tu día con Dios dentro de él.
Si tu Bullet Journal se convierte en una carga, perderá su sentido. Diseñarlo con calma, sencillez y propósito lo transforma en un espacio seguro, donde puedes volver incluso en los días difíciles.